La industria lactea argentina sumo un nuevo golpe tras el cierre definitivo de Alimentos Refrigerados Sociedad Anonima ARSA, firma reconocida por fabricar yogures, flanes y postres refrigerados comercializados bajo marcas historicas del mercado nacional.
La quiebra fue confirmada luego de que fracasara el proceso preventivo iniciado por la empresa para intentar evitar el cierre. La situacion economica, las deudas acumuladas y la falta de inversores terminaron por hacer imposible la continuidad de la compania.
El impacto mas fuerte recae sobre los trabajadores. Cerca de 400 empleados quedaron sin empleo tras el cierre de las plantas ubicadas en Arenaza, provincia de Buenos Aires, y Monte Cristo, Cordoba. Muchas de las familias afectadas dependian desde hace anos de la actividad de la firma.
La empresa habia nacido como parte de una reestructuracion vinculada a SanCor y en sus primeros anos existian expectativas de crecimiento y modernizacion. Sin embargo, con el paso del tiempo comenzaron los problemas financieros, los atrasos salariales y las suspensiones de personal.
Durante los ultimos meses la produccion estuvo practicamente paralizada y tambien se registraron inconvenientes con proveedores y servicios esenciales. Finalmente, la Justicia determino la liquidacion total de la firma.
El cierre genera preocupacion en el sector lacteo y en las localidades donde funcionaban las plantas, ya que la actividad de la empresa era una importante fuente de empleo y movimiento economico regional.