Usar la misma contraseña en varias cuentas es una práctica común por comodidad. Sin embargo, representa uno de los mayores riesgos en seguridad digital.
Cuando una plataforma sufre una filtración de datos, las contraseñas pueden quedar expuestas. Si esa clave se repite en otros servicios, una sola filtración puede abrir el acceso a múltiples cuentas.
Este tipo de ataques no suele ser manual. Existen sistemas automatizados que prueban combinaciones de correos y contraseñas en distintas plataformas hasta encontrar coincidencias.
Además, muchas personas utilizan variantes mínimas de una misma clave, lo que también facilita que sean descubiertas.
Por eso, los especialistas recomiendan usar contraseñas distintas para cada cuenta, especialmente en servicios importantes como correo electrónico, redes sociales o aplicaciones bancarias.
También sugieren utilizar gestores de contraseñas o activar la verificación en dos pasos, que agrega una capa extra de seguridad.
Aunque parezca más complicado al principio, organizar bien las contraseñas reduce significativamente el riesgo de perder el control de las cuentas digitales.