Consumir frutas, verduras y otros alimentos ricos en nutrientes y antioxidantes es clave para mantener altos los niveles de energía y un buen estado de ánimo durante todo el año. Además, elegir productos de temporada no solo es más económico y sostenible, sino que también asegura un mayor aporte de nutrientes frescos.
En invierno, destacan los cítricos como naranjas, mandarinas y pomelos, ricos en vitamina C y excelentes para fortalecer el sistema inmune. También son recomendables las manzanas y peras, que proporcionan fibra y energía sostenida, así como verduras de hoja verde como espinacas y repollo, cargadas de vitaminas y minerales. Los frutos secos y semillas, por su parte, aportan grasas saludables y proteínas, ayudando a mantener la energía durante el día.
En verano, en Argentina, algunas opciones ideales son: duraznos y nectarinas, con vitaminas A y C que fortalecen las defensas y dan energía rápida sin picos bruscos; sandía y melón, que aportan agua y minerales para prevenir la fatiga; tomates, ricos en licopeno y antioxidantes que favorecen la circulación; zapallito y berenjena, con fibra y vitaminas del complejo B esenciales para la producción de energía; y frutillas y arándanos, que mejoran la memoria y la concentración.